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Hacia (El Habitat)

Hacia la Tierra sin duda tenemos que ir. Las claves que nos da el barrio son notables por su creatividad y recursividad. La reutilización de materiales, la posibilidad de amoldar un espacio a un nuevo uso con modificaciones modestas, la proximidad entre casas con una densidad mayor a la del resto de la ciudad, es precisamente la que ha producido una sensación de vecindad activa y solidaria, difícil de encontrar en urbanizaciones de casas unifamiliares o en edificios de apartamentos. Esto no implica que adoptemos todas las formas y dinámicas del barrio, pero sí en la medida de lo pertinente, repasar sus lógicas y adoptar el sentido que ponen en evidencia. La integración tan contundente que hay entre plantas de frutos comestibles, ornamentales, especies medicinales y árboles con lo construido, es mucho más orgánico en el barrio. Pensar que eso pudiese informar los materiales de suelo en las calles, y los intersticios entre casas, ilumina incontables posibilidades de acción.

2025—2026

Bosque Común, La Palomera, Baruta
Caracas Venezuela

Al borde sur del barrio La Palomera, se encuentra un territorio de más de 10 hectáreas con una pendiente fuerte, además de suelo erosionado y seco. Sujeto a recurrentes incendios en la época de sequía, constantemente agredido por el bote ilícito de escombros y bajo riesgo de ocupaciones irregulares, su cualificación difusa creó por muchos años tensiones entre los vecinos a su alrededor.

En julio del año 2024, gracias al apoyo de CAF Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, realizamos un pequeño pero significativo ensayo para la creación del Bosque: en 5 jornadas plantamos 200 árboles con vecinos de La Palomera. Ya a mediados de 2025 arrancamos lo que ha sido un gran salto cuantitativo y cualitativo. Gracias al apoyo de ReArc Institute, venimos transformando junto con vecinos de La Palomera estas tensiones territoriales en una emergente red de trabajo y afectos, enfocada en crear el Bosque Común La Palomera.

Plantando árboles en el bosque

Un equipo amplio
El trabajo sostenido del equipo de la comunidad, conformado por Venancio, Edgar, William, Félix, Santiago, Francisco y María, coordinados por Cheo Carvajal, en un lapso de 18 meses, han sobrepasado la meta de 4.000 árboles, sumando más de 70 especies. Pero un proyecto de esta envergadura requiere de mucha más participación, por eso importa mucho reconocer a los vecinos de Piedra Azul, Vista Ventura, a los estudiantes de Arquitectura de la Universidad Central de Venezuela (bajo la figura del servicio comunitario), a los estudiantes de la Universidad Nacional Experimental de las Artes, al Liceo Alejo Fortique y a una muy extensa red de voluntarios y visitantes, que han permitido prefigurar, desde ya, lo que será un bosque denso y diverso, que requerirá de mucha atención y cuidados de parte de esa enorme red.

Escaleras de bambú realizadas por Venancio y William

Andar, regar, cuidar
La conformación de este bosque supone además un complejo sistema de riego, nutrido por techos que recogen el agua de lluvia y se almacenan en tanques de 7.500 litros. El agua que rebosa es conducida a ollas de filtración y la que escurre siguiendo las curvas de nivel es ralentizada en los caños mediante gaviones rellenos de escombros. Los escombros también llenan las bases de bancos para sentarse y contemplar las vistas. Caminos y escaleras formalizados con contrahuellas de bambú y barandas en bambucillo, ordenan el movimiento del bosque y asoman la posibilidad de que funcione como un parque.


Gaviones rellenos con escombros frenan el paso del agua en los caños

A este bosque lo preceden dos conucos, el de Gigio y el que comparten Pichaco y Edgar. El 22 de febrero de 2025 la comunidad de La Palomera acordó cuidar y conservar el Bosque Común, firmando un plano del área en cuestión, y ese mismo día se unían vecinos de Piedra Azul como cuidadores de árboles en lo que llamamos “viveros descentralizados”. A partir de ese momento, por la vía de los hechos, los conuqueros pasarían a ejercer un nuevo rol como guardianes y cuidadores del bosque.

2026—2026

Una travesía verde

Atravesar el barrio para llegar al Bosque Común tiene sentido en sí mismo, desbordando el verde vegetal cotas abajo hasta el pueblo de Baruta, reconociendo y estimulando también el cuidado de los vecinos hacia el espacio común de las escaleras y veredas. Los vecinos Augusto, Néstor, Diana, Alicia, Martina, Iván, Liliana, Juan y Yadira han creado una masa de plantas fuera de sus hogares llena de amabilidad y hospitalidad hacia la vecindad.

Un camino lleno de vegetación conduce al bosque

Algunas plantas cuelgan en macetas sujetas por mimbres tejidos, otras se posan sobre el borde de muros y ventanas, y en algunos casos se han plantado en tierra firme en jardineras y suelos que clamaban por vegetación. Inclusive, un árbol seco se ofrece como soporte de bromelias dándole vida y color el frente de la casa de la señora Diana.

Muchas de estas plantas provienen de otros jardines de Caracas que han perdido sus dueños, o que mudan sus vidas, permitiendo que sus plantas tengan una nueva oportunidad entre los vecinos de La Palomera. Quien llega al pueblo de Baruta podrá identificar un verde profuso al subir por la calle Girardot, y guiarse por las plantas haciendo varios giros a la izquierda y a la derecha, hasta llegar a la calle Páez en el sector La Cruz, subir hasta Las Brisas y entrar al Bosque por la cancha de bolas criollas de la familia Reque. Así, el verde nos abraza y nos guía a través del barrio hasta el Bosque.

2025

Gaviones

Elaboración de gaviones

Gaviones usados como retenedores de agua en caños del Bosque Común

2025

Instalación de paneles solares

2023

Parque Picapiedra

Durante muchos años, los residentes del barrio Picapiedra, adyacente a Piedra Azul, han reservado un trozo de terreno a lo largo de la carretera principal con la esperanza de que algún día se convirtiera en parque. Cuando conocimos sus intenciones y vimos el inventario de columpios y toboganes que ya tenían. Decidimos unir esfuerzos y ayudarlos a concretar sus intenciones. Comenzamos levantando y midiendo el sitio. Luego armamos una propuesta coherente, basada en sus pensamientos y proyecciones. El parque está compuesto por varios elementos que utilizan materiales reciclados, sencillos y disponibles como perfiles de acero de bambú y hormigón.

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Inauguración Parque Picapiedra

2020

Jardineras de la calle Salom

Casi todos los barrios en pendiente de Caracas, y los que no tienen calles anchas, muestran la misma situación en sus entradas; un enorme contenedor a cielo abierto que no sólo recibe los desechos de toda la comunidad, sino que saluda cada día a sus habitantes y les recuerda que viven en un lugar excluido y difer , 80 y 90 años de existencia (el barrio La Palomera se fundó́ en el año 1936) no hay razón que valga para justificar tal diferencia en la calidad de servicios que se presentan en los barrios de la ciudad (donde vive más de la mitad de los caraqueños)

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Fotografía: Enlace Fundación

2019

Parque infantil en Las Brisas de La Palomera

Enlace Arquitectura y la comunidad de Las Brisas en el barrio de La Palomera trabajaron juntos para convertir un espacio utilizado como estacionamiento en un área de juegos para los niños de la comunidad. El sector Las Brisas es el límite sur y el punto más alto de La Palomera. Una cumbre lineal de espacio no construido bordea el vecindario y se usa principalmente para estacionar automóviles, pero también incorpora usos públicos informales como las canchas de bolas criollas y una zona con sillas para personas mayores. El sitio goza de impresionantes vistas hacia la ciudad y la montaña El Ávila, así como un clima templado caracterizado por brisas suaves y constantes.

El trabajo con la comunidad comenzó con varias asambleas donde se discutieron ideas sobre la transformación de un espacio bajo un jabillo existente. La intención era crear un espacio de recreación y reunión para niños y adultos que pudiera aprovechar la sombra del árbol y disfrutar de las vistas. Se llevaron a cabo negociaciones entre vecinos para convencer a los propietarios de automóviles que estacionaran sus vehículos en otros lugares y permitir que el espacio debajo del árbol se convierta en un lugar de recreación. Una propuesta para redistribuir los vehículos en otros espacios libres ayudó a convencer a los propietarios y se llegó a un acuerdo. Para calmar las preocupaciones de la comunidad con respecto a un profundo barranco justo al lado del lugar, un banco de concreto define el borde y, detrás de él, se sembraron plantas con espinas para disuadir a los niños de jugar allí. La construcción de una estructura metálica hexagonal con múltiples columpios define el espacio y crea una distracción animada para los niños. El paisajismo contempla un pavimento de gravilla y arena lavada y vegetación. El proyecto se pudo realizar gracias a donaciones privadas recibidas por la Fundación Enlace.

Parque infantil en Las Brisas de La Palomera. Fotografía: Enlace Arquitectura

2017

Plaza La Cruz

En La Palomera la comunidad seleccionó un vertedero clandestino de basura y lo transformó en un nuevo y dinámico espacio público que es también un mirador sobre la ciudad. Niños participaron en la construcción del pavimento utilizando tapas de botellas plásticas y pintando maderas recicladas de pallets para construir un banco de 4 metros. El proyecto también incluye nuevas aceras que se negociaron con la comunidad al remover vehiculos abandonados en su lugar.

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2021

Sistema de recolección de agua de lluvia

Sistema de recolección de agua de lluvia en el Anexo de la Casa de Todos en La Palomera, Municipio Baruta. Cuando llueve, el agua dirigida por el canal es versada en un sistema de recolección de agua pluvial, que a su vez formó parte de un proyecto educativo donde varios vecinos de La Palomera aprendieron cómo recolectar agua de lluvia en sus casas. Mediante un tanque inicial de 200 litros se recogen aparte las primeras aguas, evitando aguas contaminadas por sedimentos y excrementos en el techo. Luego pasan a dos tanques de almacenamiento que suman 2.900 litros de agua. Esta agua puede ser utilizada directamente para el riego en el jardín, o bombeada a otro tanque con cloro para asegurar su salubridad, de 800 litros, para luego ser utilizada en la cocina y los baños.

Descargar "Manual de recolección de aguas de lluvia"